martes, 8 de abril de 2008

La incomodidad del anillo. Campaña pro-regüeldo.

ADVERTENCIA: este post contiene descripciones de procesos digestivos que pueden desagradar a personas sensibles.

Vale... sí... lo admito: en la anterior entrada mentí. No conservo todas mis facultades intactas. Algunas han aumentado, pero también empiezan a detectarse defectos... digamos de chapa y pintura. Las canas, menor turgencia de la piel, entradas que empiezan a acentuarse... nada grave. Aunque han aparecido otros defectos no observables desde el exterior y que, sin embargo, son un incordio. Uno de ellos es el anillo de Chatsky.
Se trata de un estrechamiento del esófago que hace que algunos alimentos sean difíciles de tragar, sobre todo si no se han masticado lo suficiente. Yo antes era uno de esos tipos que hablaba sin parar en la mesa y luego empujaba la comida con un trago de cualquier bebida y a por otro bocado... pero eso ya se acabó para mí. Ahora, si no mastico lo suficiente, la comida no pasa. Y si echo un trago para empujarla, a menudo tampoco pasa, y ahí es cuando empiezan las dificultades. Porque si el líquido llega hasta la entrada de la traquea comienzo a ahogarme.
Cuando empecé a notar estos problema fui al médico, me hicieron una esofagogastroscopia, y al principio ¡no pasaba la sonda! Si unes esto al surrealismo que por sí misma tiene ya esta exploración, obtienes toda una experiencia. Se la recomiendo a cualquiera que quiera poner a prueba su autocontrol.
Bueno, el examen concluyó con que tenía un "Pequeño anillo de Chastky" y, por todo tratamiento, añadieron unas recomendaciones para prevenir el reflujo y los gases que esto podría ocasionar. El adjetivo pequeño me tranquilizó y, con mayores o menores atragantamientos, he conseguido llevar una vida tan anormal como la vuestra.

La peor experiencia la tuve en un restaurante chino, comiendo con un colega que no sabía del asunto. El arroz me resulta especialmente problemático, ¡y mira que me gusta!, llegó un momento en que tenía todo el esófago lleno, no pasaba, eché un trago y tuve que ir corriendo al vater, sin poder respirar, para hacerme una maniobra con los dedos que fácilmente podréis imaginar. Fue jodido expulsar aquella masa de arroz compactado para volver a respirar, y por momentos me imaginaba muriendo asfixiado en aquel vater, escena tan sórdida y miserable que sólo se la deseo a mis peores enemigos.

¿Cuento esto para dar pena? ¿Para escarnio y autoflagelo? ¿Para que mastiquéis bien como decían vuestras madres? Bueno, un poco por todo eso, pero sobre todo por lo que explicaré a continuación:
El jodido anillo este tiene otro efecto secundario: me provoca digestiones pesadas, por la dificultad en la deglución, y dificulta a su vez la expulsión de gases; el eructar, vaya. Así que a veces me encuentro hinchado como un montgolfier, con una necesidad imperiosa de eructar, y no consigo mas que mínimos y miserables regüeldos... en este punto los blogueros más puestos estarán diciendo: -pero si algo como esto ya ha sido contado en Vicisitud y Sordidez- y tendrán razón, pues yo también lo leí en su día y ha sido inspirador de la campaña que voy a proponer ahora.



Mis acérrimos más avispados habrán descubierto que el banner hace juego con el de mi exitosa campaña anterior, así que podrán incorporarlo a su blog sin romper la armonía del conjunto.
Además el lema recupera el denostado termino regüeldo, que otrora nuestro Ingenioso Hidalgo censuró, y sin embargo muchos amantes de la pureza de la lengua cervantina pugnan por recuperar
¡Defiende la pureza de tu lengua! ¡Regüelda sonoramente tú que puedes! ¡Solidarízate con Paco Fox! ¡Únete a esta noble campaña!

5 comentarios:

Nanny Ogg dijo...

Mmmmm... le voy a enseñar esta campaña al husband, seguro que le encanta.

Por cierto, yo no sufro de ese problemilla tuyo pero una vez estuve a punto de ahogarme con un buen trozo de bocadillo, desde entonces, procuro no reír y comer a la vez... ¡qué mal lo pasé! :D

Besos

SuperSantiEgo dijo...

Pues mira, de esta campaña en particular me voy a abstener.

goyo lekuona dijo...

BRRRRAAAAAAVO por el post ( Y todo dicho regüeldando. O se dirá regüeldizando BBRRRRRRRRRRR que rabia ;-)

Y retomando los caminos asaz entreverados de la lozaga lengua castellana, tomaremos veredas con retruecanos inverosimiles, que unen al galante caballero de la mano al pecho con la azarosa dolencia otrora llamada "anillo de Chatsky". Y hete aquí, que la susodicha molestia, mayormente atribuida a Maese Chatsky, es la responsable última del gesto carracterizante al supraescrito caballero, antesala de un regüeldo que tiro por tierra al noble Domenikos Theotokopoulos y su caballete.

Bueno, Kanif, que antologica la imagen del baño chino :-D, y esas cosas te pasan por robarle el anillo al bueno de Chatsky. ¿Pero como se te ocurre tragartelo ? ;-)

y lo que me ha recordado ese nombre, aunque al principio pensaba que el anillo lo tendrias puesto en otro sitio ;-) Es al chiste del señor que va al medico a hacerse unas pruebas, que estaba fatal, y le dice al doctor
- DOctor, soy fuerte. Digame realmente que es lo que tengo
-Tiene Usted la enfermedad de weirgestraser
-Y eso es grave, DOctor?
-AUn no lo sabemos, Señor Weirgestraser

Un abrazo, sin apretar que luego ya se sabe je je je ;-)

NaCl U2 Yo!

P.S. Bueno, bueno, ahora si que te reconoceré facilmente en el Guorkafe. Un señor bajo, con canas, menor turgencia de la piel, entradas que empiezan a acentuarse y eruptan.. perdón, regüeldando a diestro y siniestro. Y perdone a Usted que le corrija, pero las entradas nunca se acentuan pues son palabra llana terminada en ese :-D ja ja

La princesa sin castillo dijo...

bueno... yo ya habia dejado un mensaje parecido a este... pero x alguna razón no quiso ser publicado...

Querido Kaniff. Supongo que a estas alturas no puedo negar que conozco al necio hutopo.Le conozco de vista, de mente y de corazón... (o algo parecido a eso). Antes de que yo pueda decir de que color son los ojos del hutopo, o que textura tiene su cabello quiero preguntar ¿de qué serviría esa información? ¿No se supone esa es la magia de la tecnología? hablar con extraños sin rostro...no sé... habría que preguntarle supongo al necio hutopo si no le molesta que yo haga una descripción de su persona por la red.

Paco Fox dijo...

¡Qué herposo pensar en fallecer en el retrete de un chino por un atasco de arroz!
Yo ayer mismo tuve mi primer encuentro con ese dolor de tener un dolor tremendo en el pecho parecido a un ataque al corazón, pero achacable a los gases. Gracias a dios que he visto muchas películas y sé que:
a) Si es una película americana y no te duele el brazo, es un ataque de ansiedad.
b) Si es española o italiana, buena y no te duele el brazo, es un ataque de gases.