domingo, 14 de diciembre de 2008

Al llegar a casa.

Volvía yo a casa con la moto, congelándome y maldiciéndome por haber salido sólo con la chaqueta de cuero con el frío que hace, bastante borracho de resolver con un amigo los problemas personales y algunos de los que aquejan a la humanidad, y sobre todo de sentirnos engañados, esclarecidos e impotentes a un tiempo, y pensaba que esto iba a contarlo yo en el bog y volvía a pensar que es una estupidez escribir un blog personal, osea, un blog sin ningún tema, un blog sin objetivos, que lo mismo te cuenta la vida de su autor que una payasada que se le ha ocurrido, y luego pensaba que es aún más estúpido, y eso os atañe a vosotros, leer el blog de un tipo que cuenta esas cosas, y que puede incluso que se las invente, y que seguro que inventa peor que vuestro novelista favorito, que por lo menos tiene la decencia de no contaros sus asuntos personales y además tiene la excusa de hacerlo por dinero... y no sé si llamarme estúpido a mí, a vosotros, al chino que dejó la botella de licor en la mesa o a blogger por darme este espacio gratis.

4 comentarios:

kanif dijo...

¡JOOODER! ¡Qué resaca! ¡Ayer me envenenaron!

Duquesa de Katmandu dijo...

jaja, me gusta este blog "sin objetivos".

Beso,

PD: Qué le pusieron en la bebida??

kanif dijo...

Pues se supone que vino en la sangría, también tenía azúcar y mucha fruta auténtica, luego vete saber qué tenía ese licor chino y seguro que el cubata de ron era de garrafón... ¡Aing!

el jukebox dijo...

Igual fue alguna sustancia que genera tu propio cuerpo. A muchos deportistas les pasa...