lunes, 10 de marzo de 2008

Serena Kozakura, yo te creo.

El abyecto novio de esta candorosa muchacha la acusaba de destrozar los muebles de su apartamento y escapar por una estrecha abertura. Ella defendía su inocencia con un buen par de razones. Sin embargo el asunto llegó a los tribunales. Afortunadamente, un perspicaz juez, después de hacer las comprobaciones pertinentes, la eximió de toda culpa.
¡Por favor! Pero, si no había más que mirarla a los ojos para comprobar su inocencia... he dicho a los ojos.



Aunque, por si algún suspicaz aún albergase dudas, aquí presento un documento que las disipará por completo.



¡Es evidente que la muchacha no cabe por la abertura! ¡No hay más que ver su sincera dedicación a la tarea! ¡Su gesto de frustración al comprobar lo inútil del empeño!
Si después de ver esto aún dudas de su inocencia... ¡ES QUE NO TIENES CORAZÓN!

3 comentarios:

Necio Hutopo dijo...

A mi no me engañan... Hasta donde recuerdo esas cosas se pueden apretar...

O será que no recuerdo bien... Ahora se los digo, voy a comprobarlo

kanif dijo...

¿y puedes comprobarlo así, tan de repente? O tienes muy buenas amigas... o pechos ;-)

Nanny Ogg dijo...

Hombre, yo creo que ella tampoco puso mucho empeño en pasar esa abertura en concreto (normal) y que, con un poco más de esfuerzo igual sí que hubiera entrado pero, vamos, si al juez le ha valido la prueba pues mejor para ella :D

Besos