jueves, 24 de enero de 2008

Banalidades estético-viejunas para un viernes.

Ya he comentado alguna vez lo fácil que es encontrar en Donostia libros en la basura; desde Moby Dick hasta alguno de Paulo Coelho. Lo del segundo lo entiendo, ahora: hacerle eso al pobre Melville es imperdonable... Bueno, hace unos meses encontré en un banco un dúo extraño, supongo que abandonado allí en una suerte de Bookcrossing improvisado. Uno era un tomo de la enciclopedia Larousse de la caza, en Checo; el otro era el ejemplar que verán a continuación:


Era un número de la revista Meridiano de 1950. Como indica su subtítulo se trata de una "Síntesis de la prensa mundial", si es que eso fuera posible, al estilo de Selecciones del Rearder's Digest.
Hojeando sus artículos uno se da cuenta de lo mucho que ha perdido el castellano y de lo poco que hemos cambiado las personas en 58 años. Podemos encontrar capítulos con títulos tan jugosos como estos:
  • ¿Por qué ser soltero?
  • Un reloj solar en la palma de la mano.
  • La Geotécnica, nuevo revolucionario método minero.
  • La ciudad de Venezuela donde los habitantes pescan diamantes es el río.
  • El banco más robado del mundo.
  • Mi mujer está demasiado gorda.
  • La timidez puede ser vencida.
  • Cómo tener una personalidad madura.
Pero mi favorito es sin duda este: ¿A que es usted alérgico? Primero por la extrañeza que me produce la ausencia de tilde en el que, ya que a mi entender el título sonaría mejor de la otra forma; y no parece una errata ya que está así en el índice y en el capítulo, pero sobre todo por la calidad de la narración, magnífico ejercicio si tenemos en cuenta que se trata de una traducción:

Por el Dr. Harry Swartz

En el verano de 1931, al comienzo de mi primer año en la Facultad de Medicina, me matriculé en un curso de libre elección llamado «Alergia». La palabra era nueva para mí; sólo había oído vagas referencias a ella aquí y allí. El primer día que llegué a la clínica, un niño de dieciocho meses de edad, atacado por un grave eczema, fué llevado por su madre. Nuestro profesor, que en aquel momento constituía todo el personal facultativo del departamento de Alergia, me enseñó a hacer la prueba de la escarificaron. Mientras yo sujetaba la cabeza del niño, colocado boca abajo sobre una mesa de operaciones, el médico le limpiaba la espalda con alcohol, y después, con una plumilla partida y esterilizada, hizo un pequeño arañazo cerca de la base de la columna vertebral del bebé. En este arañazo frotó una gota de leche de vaca corriente. Hizo luego otra serie de arañazos a todo lo largo de la espalda y los frotó con pequeñas cantidades de otros extractos de alimentos. Pero mis ojos se quedaron fijos sobre el primer arañazo, porque casi inmediatamente había aparecido allí una pequeña aureola roja y una hinchazón. Mientras el doctor continuaba la prueba, la hinchazón comenzó a aumentar y pude verla extenderse irregularmente en todas las direcciones. Al principio era del tamaño de una moneda de diez centavos; después, de medio dólar; más tarde, de la mano de una persona mayor, y por último, cubrió toda la espalda. Era algo increíble. Y, después el pecho del niño comenzó a agitarse. Su respiración se hizo ruidosa y difícil. Le pusimos rápidamente boca arriba y le dimos adrenalina, sin que al principio se notara ningún efecto. Sus labios comenzaron a ponerse azules, y unos movimientos convulsivos sacudían sus brazos piernas. Después de media hora de trabajo desesperado, cuando el sudor corría a chorros por la cara del doctor y mis labios estaban secos como la arena, el niño volvió a respirar normalmente y su corazón recupero el ritmo natural.

¿No es espeluznante? ¡Que lenguaje tan directo y efectivo!

Y, para relajarnos y terminar, os pondré ahora un ingenuo anuncio extraído de la revista. Estas imágenes siempre tienen la curiosa cualidad de sumirme en la nostalgia de un tiempo que no viví.


3 comentarios:

Necio Hutopo dijo...

No hay errata... El título era una apuesta; yo apuesto a que ud. es alérgico a algo...

kanif dijo...

Sí, hutopo. Se me olvidó comentar esa versión, que además lo hace mucho más divertido.

Javier Vizcaíno dijo...

¡Pedazo maravillas! Te envidio, Kanif. Tienes material de primera.