martes, 16 de septiembre de 2008

El enemigo público.

Soy el enemigo público Nº1.
Sí, porque hace tiempo que decidí no comprar más que los consumibles. La comida y la ropa que necesite para mi cuerpo y los míos, y la energía y servicios de comunicación de mi cubículo.
Antes veía algo en un escaparate, sobre todo si eran libros o revistas, entraba y lo compraba. Ahora entro, lo hojeo, si me interesa intento leerlo por alguno de los medios gratuitos que todos conocemos, pero me niego a poseerlo. Incluso regalo objetos que antes me han regalado a mí. ¿Mal gusto? No. Filosofía de vida.
No tengo coche ni casa en propiedad, no distingo entre ropa de invierno o de verano, me visto con camisetas promocionales y tiro la ropa cuando ya está inservible. La suelo llevar con agujeros. Para desplazarme utilizo el trasporte público, mis pies y tengo un ciclomotor y una bici. Espero poder prescindir de la moto enseguida.
Mi objetivo es, cuando el chaval se emancipe, irme librando de mis posesiones hasta no tener más que lo necesario para mi supervivencia. Los objetos son el pasado. Todo está en la red. Sólo necesitas un enlace a ella. Que no tiene siquiera por qué ser de tu propiedad. Los hay públicos... Creo en lo público. Podrías incluso prescindir de la red y obtener la información y la relación con otras personas al modo tradicional, en la calle, charlando.
Si te conduces así, necesitas menos ingresos y puedes vivir trabajando mucho menos. Incluso podrías vivir simplemente de la ingente cantidad de productos que esta sociedad desecha, como ya hacen algunos.
Si muchos hiciéramos así, el sistema capitalista se colapsaría. No hace falta una revolución, ni asaltar las mansiones o los bancos, ni tomar las armas...
Así que ya sabéis: camino entre vosotros por las calles, me mezclo con la gente como uno más, pero soy un peligro.
Soy la pesadilla de las multinacionales. El enemigo público Nº1.

8 comentarios:

Ruth dijo...

Leyéndote me doy cuenta de que soy una sucia capitalista consumista. Puedo pasar sin discos, pero no sin libros; puedo pasar sin televisor y hasta sin teléfono, pero no sin ordenador; puedo pasar sin tele de nosecuantas pulgadas, pero de vez en cuando me hace ilusión estrenar una camiseta. Y mi hipoteca me ahoga. Eso sí, no toco el coche (aunque tengo uno) y creo en lo público. Y te doy la razón en todo lo que dices.
Aunque no lo practique, vaya.

M i K e L dijo...

Me ha encantado, kanif. Eres un monstruo y como te pille Greenspan te apiola nada más bajarte de la bici.

kanif dijo...

No sé bien con qué intención lo dices pero no tiene ningún mérito porque es lo que hago de verdad.

Nacho dijo...

Ruth, no eres una capitalista... eres una víctima del capitalismo! je je, que es distinto. En realidad todos los somos. En todo caso creo que la posesión de objetos está bien porque tienen un significado especial. Aunque llegado el momento los tiremos a la papelera.
Saludos!

Necio Hutopo dijo...

Pues si descontamos el hecho de que mi casa sí es mía de mi propiedad y de que nunca he podido resistir el comprar un libro si me gusta o me llama la atención o la curiosidad (yo + dinero y una libreria, es igual a un yo en la miseria)... Me da a mi que nos parecemos bastante y más o menos por las mismas razones... Cosas de cronopios, supongo

kanif dijo...

Sin duda cosas de cronopios. Y no me cabe ninguna duda de que somos la cumbre de la evolución humana. Lástima que no sepamos gestionar nuestra propia vida ;-)

monsieur le six dijo...

Pues leyéndote, pienso que yo debo ser el enemigo nº2, porque hago más o menos eso XD

Lorem ipsum dijo...

«Los objetos son el pasado...».

Me ha encantado esa frase. Yo participo de esa misma tendencia que describes (excepto lo de las camisetas de propaganda, jeje) aunque no puedo evitar mi interés por los objetos absurdos e inservibles. He llegado a comprar herramientas de ferretería o viejos aparatos que años después todavia no sé cuál es su función. Los uso de pisapapeles.

Y en cuanto a la filosofía de vida que apuntas, supongo que conocerás el libro "Consumir menos, vivir mejor" de Toni Lodeiro. Si no lo has leído, te lo recomiendo, se puede descargar en pdf, claro, Yo le dediqué una entrada:

http://langarra.wordpress.com/2008/06/30/consumir-menos-vivir-mejor/

Salud!