sábado, 19 de julio de 2008

Milt Jackson

Mi lumbago, otras algias variadas y un insomnio recurrente que espero no se convierta en crónico, no me dejan escribir, dibujar y casi ni pensar cosa decente, así que acabo invariablemente en el Jazz y otros calmantes.
Milt Jackson. El primer concierto de Jazz "serio" al que acudí, gracias a uno de los primeros premios que gané en Radio Euskadi.
Fue sorprendente observar cómo ese anciano de aspecto frágil se plantaba resuelto ante el vibráfono y le arrancaba un torrente de notas.



Vibráfono. No lo puedo evitar. Su sonido me atrae, me fascina, me trasporta. Un instrumento para cronopios, sin duda.

3 comentarios:

Duquesa de Katmandu dijo...

Muy bueno, hipnótico.
Mejórese pronto! (queremos saber si Copón se recuperó de la borrachera...)

Beso,

kanif dijo...

En cuanto yo me recupere del insomnio el copón se recuperará de su borrachera.
Un abrazo.

Necio Hutopo dijo...

Si el insomnio recurrente se transforma en crónico (y espero que no suceda)... Terminará por descubrir que las noches en vela son una buena hora para escribir y dibujar... Para crear.

Al menos para los insomnes crónicos, como yo.