viernes, 11 de julio de 2008

Dos nuevos cronopios.

La humana condición. El zoque ayapaneco, una lengua indígena mexicana, se ha quedado sin hablantes, ya que los dos últimos que aún la practicaban se han enfadado y no se dirigen la palabra.
Menos mal que uno de ellos, Manuel Segovia Jiménez, ha decidido dar un curso de esta lengua en su casa, con la esperanza de que algún joven la aprenda.
Alabo esta iniciativa, no obstante tengo el suficiente conocimiento como para saber que una lengua con ese escasísimo número de hablantes ya se puede dar por muerta.
Lo cual no obsta para que incluya a estos dos admirables ancianos en mi lista de cronopios recalcitrantes.


1 comentario:

Caótica dijo...

Es curiosa esa obsesión que tenemos los humanos con la inmortalidad.