lunes, 12 de mayo de 2008

A falta de magdalenas...

Me he dado un golpe en la cabeza y estoy experimentando una regresión a la infancia. Me están asaltando recuerdos, banalidades que permanecían ocultas en mi mente y que se han desatado "de golpe", como se desenrolla una serpentina.
¡Ya! La magdalena de Proust, estaréis pensando; ahora esté tío nos va aburrir con recuerdos de su infancia... Pues no, no va por ahí. Es mucho peor; estoy recordando unas frasecillas rimadas que soltábamos en los ratos perdidos y que nos hacían retorcer de risa:

  • No es lo mismo dos pelotas negras que dos negras en pelotas.
  • No es lo mismo una Diputación que una puta nación.
  • No es lo mismo cementos Rezola que rozártela con cemento.
  • No es lo mismo huevos con bechamel que bésame los huevos.
  • Tejidos y novedades en el piso de arriba que te jodes no ves nada y te pisan los de arriba.
  • Dos tazas de té que dos tetazas.
  • Dos canicas cubanas que dos cubanas en canicas.
  • Pili Artola que harto de la Pili.
  • No es lo mismo la calle Berminghan que ver mingas en la calle.
Y recuerdo que existían abundantes variaciones regionales, que uno descubría cuando viajaba.
¡Ah, la memoria! ¡Cuántas maravillas atesora!
Seguro que vosotros también recordáis un montón. Si tenéis un ratito que perder, podríais compartirlas conmigo... ¡Cosas más tontas habéis hecho!

2 comentarios:

Nanny Ogg dijo...

Jajajajaja... recuerdo perfectamente esas frasecitas. Mira que nos hacían gracia, así de simples que son los niños (bueno, algunos siguen siéndolo a pesar del paso del tiempo) :D

Besos

P.S.: Te pondría más si las recordara pero na, me temo que no recuerdo ninguna que no hayas puesto tú ya :)

kanif dijo...

He parido una ahora mismo:
No es lo mismo un buen viaje en vuelo charter que echarte un buen viaje en vuelo.