domingo, 23 de marzo de 2008

Bajonazo.

He tenido esta entrada durmiendo en la carpeta de borradores cerca de dos meses y , cuando le echaba un vistazo, me seguía pareciendo pertinente, aunque seguramente fue fruto de un mal día. Pero como hace un par de días que he vuelto al café y me encuentro un poquito revoltoso, voy a colgarla, aún a sabiendas de que no es tema para unas vacaciones. Más que nada porque sigo pensando así.

Hemos cambiado las pistolas, los tirachinas y las espadas de palo de nuestros hijos por balones, consolas y cursillos de tenis, pero eso no los ha hecho menos violentos o más solidarios. Siguen siendo igual de egoístas, pero seguramente más taimados; más capaces de vilezas programadas.

Se lo hemos inculcado desde pequeños, cuando los mandamos a la escuela a que los califiquen, cuando les enseñamos a vencer en el deporte y luego a ganar en la vida.
Les damos buenos ejemplos, cuando vendemos nuestro viejo piso por el triple de lo que lo compramos, cuando no nos basta con un sólo coche, o cuando viajamos para conocer mundo pero no conocemos al vecino de al lado

La mayoría no empuñarán un arma pero serán capaces de mandar a otros a la guerra.
Porque en el fondo no ha cambiado nada... porque seguimos preparándolos para imponerse sobre los demás.

8 comentarios:

Javier Vizcaíno dijo...

Dices: "La mayoría no empuñarán un arma pero serán capaces de mandar a otros a la guerra."

Y es la puñetera verdad.

Nanny Ogg dijo...

Espero no estar preparando a mi hija para eso, en serio lo digo.

Besos

Necio Hutopo dijo...

Yo por eso no tengo hijos...

Bueno, la verdad es que las razones son otras y variadas... pero esa está por el lugar número 25 de la lista... Creo.

Gracchus Babeuf dijo...

Saqué a mi hijo del equipo de fútbol (9 años) cuando un padre amenazó de muerte a un árbitro de 19 años., voluntario en una liga de distrito. Vaya mierda.

kanif dijo...

Sí, las virtudes del deporte organizado como formador de la persona yo no las veo por ningún lado.
Mi hijo hace rugby por tadición familiar materna. Me dicen que es un deporte de caballeros, que fomenta la solidaridad y el compañerismo... ya veremos.

balen dijo...

Kanif:
Ya sabes lo que dicen: "el fútbol es un deporte de caballeros practicado por bestias, y el rugby, un deporte de bestias practicado por caballeros"
¿Te imaginas 'un tercer tiempo' en fútbol? Como no sea en un solteros contra casados, y ni aún así.
Suerte con el rugby de tu hijo.
Saludos.

mikel dijo...

Buahhh!!! Demoledor! Fíjate si será bueno tu apunto que va a ser la base del nuevo post en mi blog, citándote, claro. Me pongo a escribir YA!

El patio de mi casa dijo...

Y qué difícil es educar contracorriente...
Tu argumento de vender el piso por el tripe de lo que lo compramos (y otros como quejarnos continuamente del jefe, de lo poco que nos gusta nuestro trabajo, nuestros compañeros, de lo que deseamos esa tele de plasma aunque la que tenemos funciona perfectamente, etc) lo he utilizado yo en múltiples ocasiones, pero siempre acabo dándome con la cabeza contra un muro....