lunes, 26 de noviembre de 2007

Surrealismo maratoniano.

Nunca me ha atraído observar una carrera larga; mucho menos un maratón... aunque se desarrolle en mi ciudad... pero me hubiera gustado estar allí en ese momento.

"La cita maratonista donostiarra, seguida por miles de personas por el centro de la ciudad, tuvo en la corredora Kristijna Loonen una peculiar protagonista. Conforme a lo esperado fue candidata a ganar y, luego, vencedora justa en 2.47:12. Pero la corredora, de 37 años de edad, con buenos registros en los maratones de Rotterdam y Amsterdam, e, incluso, este mismo año ganadora del de Barcelona, tuvo una conducta impropia de atleta en plena carrera y al finalizarla.
Se paró hacia el kilómetro 10 y, sorpresivamente, empezó a dar patadas a las puertas de coches aparcados y a golpear sus espejos retrovisores. Terminada la faena continuó la prueba, ganó y al llegar a meta pateó botellines de agua e hizo gestos poco corteses."



Dicen que su marca fue mediocre...¡Claro, entreteniéndose por el camino!
Digo yo: ¿No es delito patear un coche si participas en un maratón?
Yo también detesto el tráfico y los coches... ¡Si me dejan patearlos me apunto a la siguiente carrera!
Y ¡Por favor! ¡Que alguien entreviste a esta mujer! Me muero de ganas de conocer qué se le pasó por la cabeza para hacer aquello!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No, Kanif, que no la entrevisten. Porque, al final, nos contará cualquier milonga y la mass-media dirá, ¡pobre chica! ¡si es que tiene razón!
Abrazote.

Anónimo dijo...

... y redijo... (después de cenar).
¡Que pague todos los desperfectos ocasionados, incluidos las horas perdidas por los propietarios de los coches!
¡Que la Ertzaintza le imponga la misma multa que nos pondría a cualquiera de nosotros, con el agravante de alevosía y chulería (bueno, esto último no sé si existe como agravante)!
¡Que a ningún organizador de saraos se le ocurra invitar a esta individua a venir a E.H., ni a pinchos!
Y que ya es mayorcita para esas estupideces de adolescente…
Jo***, Kanif, es que nos calientas...;-)
Pues otro abrazo.