miércoles, 8 de agosto de 2007

Guacamole

Acabo de escuchar en la radio, algún día diré en qué emisora, una receta para hacer guacamole. Se trata de un puré con aguacate, eso es de dominio público, y además la receta no era nada del otro mundo; lo sorprendente ha sido la recomendación del cocinero para que la pulpa del aguacate no se oxide y pierda su hermoso color verde: debemos mantener el hueso del aguacate cerca de nuestro guacamole. Ni siquiera en contacto; bastará con que esté cerca, para evitar que nuestro plato se ennegrezca. Sorprendente, ¿no?. Inmediatamente ha venido a mi cabeza la receta para el Dry Martini de un irremediable cronopio al que un día nombraré: "Hágase en presencia de una botella de Martini" comenzaba, y luego detallaba la forma de añadir la ginebra, el hielo y cómo agitarlo.

Debo reconocer que esta manera de influir en algo, sin tan siquiera tocarlo, que antes me parecía una superchería absurda, ha comenzado a interesarme, y más tras haber hojeado últimamente algún que otro libro sobre física cuántica, que más parecen psíquica que física.

Prometo indagar en este asunto y contar lo que descubra, en futuros escritos.

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