Recién llegué del kilombo jazzístico, prima. A estas horas aún siguen tocando unos pelotudos y escuchando un montón de cronopios, pero ya mi cabeza no alcanza. He visto un grupo que respondía al extraño nombre de Thee, Stranded Horse, con un gabacho a la guitarra y un magnífico negro que tocaba la Kora. La música era buena, pero los desarrollos de los temas demasiado largos. Parecía como si en todo momento estuviésemos esperando algo que no acababa de suceder. Aquello era como esas veces que estás cogiendo muy a gusto pero no te vienes. Lo pasas bien pero te acabas hartando. A ellos sí se les veía disfrutar mucho, pero nosotros aguantábamos parados porque somos gente de buen conformar.
Si puedes el año próximo te vienes y vemos juntos cosas parecidas.
Beso.
sábado 25 de julio de 2009
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2 comentarios:
Vale, todo parece indicar que la pasas bien...
Si, los escuché. Es como una espera eterna del desenlace que nunca llega. Glup.
beso,
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