No creáis que no sé que soy un poco bajito, un poco cabezón, que mi estructura clavicular es un poco estrecha, que la masa de mis pectorales escasa, que mis caderas son relativamente anchas, mis muslos algo cortos, mis femorales poco densos y que mis abdominales y gemelos no son muy completos.
También sé que mi pilosidad es... ¿apabullante? jaja ja jaja aja, que posar en calzonzillos roza el ridículo y que mi hijo no es un gran fotógrafo.
Si lo he hecho es principalmente para demostrar que no hay nada que temer, y que se puede mejorar físicamente, se parta de donde se parta. Y que la edad empieza a ser un problema cuando te lo crees, o a partir de los 80, que no soy estúpido.
Y, por supuesto, también es un ejercicio filosófico. Pierdes el pudor, el miedo a tu propia imagen, al qué diran, ganas autoestima y, por ende, libertad.
El fisioculturismo os hará más libres. Y si no, siempre podréis sacar bola ocultos en vuestro vater ja ja jajaaj ja.
viernes 31 de julio de 2009
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3 comentarios:
Reconozca que lo hizo porque salir de gabardina a los callejones oscuros le da pena...
Qué bueno lo que nos cuentas. Queremos saber más. La libertad es un valor indeclinable.
beso
Suscribo lo dicho por Necio Hutopo.
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